Frutas astringentes

Cuando un médico  te recomienda el consumo de frutas astringentes, se refiere a aquellos frutos ricos en taninos. Los taninos son unos compuestos orgánicos con sustancias que intervienen de manera positiva, en el tratamiento contra la diarrea, las inflamaciones y las hemorragias.

Es por ello que las frutas astringentes son consideradas frutas coadyuvantes en tratamientos medicinales y son tan utilizadas por homeópatas y  naturistas.

Las propiedades cicatrizantes, antihemorrágicas  y antiinflamatorias de las frutas astringentes, sirven para sanar lesiones de la piel, para curar heridas y formar cicatrices.

Por otra parte, estas frutas sirven para frenar la diarrea, surtiendo una acción directamente opuesta los laxantes.

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Una acotación muy importante, es que debemos ser  cuidadosos, al momento de consumir las frutas astringentes, la mejor manera de aprovechar sus efectos medicinales es comerlas crudas.

Sucede que al ser hervidas u horneadas, se disminuye el contenido y la acción medicinal de los taninos, debido a la labor de cocción.

Por lo tanto, al momento de elaborar una compota de manzana, es preferible dejarlas a media cocción, para preservar sus propiedades contra la diarrea.

La importancia de los frutos astringentes en la alimentación y la medicina natural, radica en la cantidad de compuestos fenólicos que poseen.

 Los fenloides o taninos,  tienen la capacidad de ayudar en la formación de la capa de mucosa que protege el sistema digestivo y ayuda al tránsito intestinal.

El matiz de amargor y sequedad, conocido como efecto estíptico o astringente de algunas frutas, proviene de la cantidad de taninos que posee.

Esta cantidad de taninos, es directamente proporcional a las propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias y antihemorrágicas que poseen dichas frutas.

Por esta razón, se consideran frutas astringentes a aquellas cuyo sabor te deje una sensación entre sequedad intensa y amargor que se produce en la boca, como por ejemplo la granada, manzana verde, los dátiles, el kaki o la pera.

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En el campo de la estética, el consumo de  frutas astringentes, ha tomado gran relevancia en las últimas décadas.

 Los cosmetólogos sostienen que su consumo provee al organismo de enzimas antioxidantes, es decir, moléculas capaces de retardar la oxidación de las células y por ende, de retrasar los efectos del envejecimiento.

Las principales frutas astringentes son:

  • Granada. Está considera como una de las frutas con mayor grado de astringencia en la naturaleza, debido a su alto contenido de taninos. Es utilizada para desinflamar los intestinos y curar la irritación gástrica. Es recomendada en el caso de diarreas producidas por infección, como las colitis o la gastroenteritis. Alivia fuertes dolores de estómago (conocidos también como cólicos intestinales) y consumida entera o en zumo, previene los molestos gases producidos por irritación intestinal.
  • Manzanas.  Esta fruta es una de las más conocidas en todo el mundo, es símbolo del jardín del Edén, de la ley de gravedad, regalo de alumnos a maestras y de la tecnología, sin embargo su importancia a nivel medicinal,  radica en su alto contenido de pectinas, cuya capacidad  retener agua y de formar geles, hacen de la manzana una fruta ideal para combatir la diarrea, porque hace más lento el  proceso   del vaciado estomacal.
  • Acerola.  Esta una fruta roja y pequeña, con forma y color muy parecido a la cereza,  crece en las zonas tropicales y se caracteriza por los beneficios y propiedades que ofrece a la salud del ser humano. Sirve tanto para la cura del resfriado común si se consume en infusión; para el alivio de enfermedades respiratorias, si se respira el vapor al hervir la fruta; como para curar inflamaciones y hongos. Tiene además ochenta por ciento más vitamina C que la naranja.
  • Arándanos: Su contenido en ácido gálico e hidroquinonas, que se han utilizado tradicionalmente para tratar una variedad de dolencias, sobre todo aquellas relacionadas con el tracto intestinal y la digestión. Todas estas son propiedades astringentes, innegables de los arándanos.
  • Plátanos. Son frutos muy populares, deliciosos  y  fáciles de consumir, pues se ingieren directamente, sin procesar y se digieren fácilmente, sin efectual un estmulo muy grande en el colon. Su consumo evita los efectos de una baja extrema de potasio por causa de la diarrea.
  • Caquis o Kakis. Su condición de fruta astringente las hacen sumamente buscada para curar llagas en la piel, úlceras en la boca, la lengua y gástricas en general. Además, posee una sustancia vegetal viscosa, llamada mucílago,  fibra  que regula el tránsito intestinal.
  • Membrillo. Desde tiempo de las abuelas, el membrillo es usado tanto fresco, como en conserva para los trastornos gástricos y dolores de estómago, pues combaten las inflamación intestinal y previenen los gases.
  • Peras. La igual que las otras frutas nombradas, son grandes poseedora de taninos y su delicado sabor a agradable textura al paladar, la convierten en la fruta ideal para darle a los bebés en caso de diarrea.