Cómo hacer una dieta blanda para niños

Es un gran motivo de preocupación, cuando tenemos un niño enfermo en casa y más aún, cuando tal enfermedad, se trata de alguna molestia relacionada con el sistema digestivo.

Dolores estomacales, afecciones en el tracto digestivo, virus que ocasionen diarreas e incluso vómitos, son tratados por los pediatras con medicamento, y adicionalmente, con cambios en el régimen alimenticio del  niño.

En este sentido, es recomendable que los padres (o quien prepare los  alimentos del pequeño) conozca cómo hacer una dieta blanda para niños.

Se puede pensar que el menú de la dieta blanda es aburrido e insípido, sin embargo,  se con paciencia y creatividad, podrás lograr que tu peque lo coma con gusto.

Otro punto a resaltar para obtener mejores resultados, al momento de querer preparar un platillo delicioso, aun si perteneced ala dieta blanda, es la calidad de los ingredientes.

 Cuando se trata de la salud de nuestros hijos, es necesario ponen todos nuestros sentidos en pro de obtener los mejores resultados.

Por eso hacemos tanto hincapié en que, puedes preparar recetas apetitosas, saludables y curativos en un solo plato.

La dieta blanda infantil, se basa en purés, compotas y  cremas, siendo esta, una manera de lograr que el pequeño, consuma todo lo que le ofrecemos.

Ahora bien, en cuanto a las proteínas, debes decidirte (al menos al principio de la dieta) por la pechuga de pollo y esta debe  ser magras e incluso si las compraste en tu carnicería de confianza debes asegurarte tú mismo de eliminar cualquier vestigio de piel o grasa visible, en casa.

Dentro de las verduras a consumir, por lo general y salvo contraindicación médica,  puedes optar por todas aquellas que contengan almidón.

En referencia a  los cereales, debemos ser muy cuidadosos, pues los integrales, en la mayoría de los casos están prohibidos.

Para preparar las compotas en casa, es bueno que tomes en cuenta no seleccionar aquellas que son sumamente ácidas, como el caso de los cítricos, la piña, el kiwi entre otros; tampoco se recomienda la utilización de aquellas con demasiada fibra como la nectarina o la ciruela.

La mejor opción es  por lo general compota de manzana, pera o banana, aunque no están prohibidas otras frutas que le gusten al niño, las cuales podrías preparar fácilmente en una rica compota, endulzándola con miel.

El arroz merece una mención aparte, pues su contenido de almidón supera el 70 por ciento, lo cual lo convierte en un ingrediente fundamental en la dieta blanda para niños.

Un consejo muy importante: todos estos elementos, deben ser preparados al vapor, hervidos, horneados o asados.

Por otra parte, la hidratación es primordial, sin embargo, el líquido debe ser suministrado en pequeñas dosis, para evitar vómitos.

Los lácteos deben ser suprimidos mientras dure el período de la dieta blanda, pues al consumirla, algunos organismos pueden reaccionar con mayor cantidad de vómitos y diarrea.

Veamos a continuación un menú modelo (un día), en el cual te puedes basar para la elaboración de la dieta blanda de tu pequeño:

Desayuno:

  • Crema de arroz, preparada en casa, sin leche y endulzada con miel de abejas.

Merienda 1

  • Compota de manzana con pera, hecha en casa y en la medida de lo posible, sin endulzar.

Almuerzo:

  • Sopa de pollo, elaborada con pechuga de pollo, patatas y apio. Puedes agregarle sal y una hoja de laurel.
  • Un vaso de jugo de pera natural.

Merienda 2

  • Puré de banana, sin azúcar.

Cena:

  • Crema de calabaza con trocitos de pollo.

Debes tener en cuenta, que por más creatividad e imaginación que apliques a las comidas, siempre debes tener como base principal, las sugerencias y opinión del médico pediatra de tu hijo.